Verificación de funcionamiento de los grupos electrógenos

Siguiendo con la serie de post publicados en otras ocasiones acerca de la seguridad sobre los grupos electrógenos, esta vez queremos hacer un repaso a las principales verificaciones que habría que hacerles.

Es muy importante realizarlas todas de manera minuciosa antes de ponerlos en funcionamiento. Recuerda que son máquinas muy potentes, trabajan con combustibles peligrosos y generalmente son capaces de producir altas corrientes eléctricas, aunque esa corriente depende del modelo concreto.

En cualquier caso, absolutamente todos los grupos electrógenos deben ser revisados para evitar poner en riesgo a la propia máquina y, sobre todo, a las personas que estén a su alrededor.

Además, como siempre, si te quedase alguna duda sobre alguno de estos pasos a seguir o en general sobre el grupo electrógeno que vayas a alquilar, puedes contactar con nosotros. Te asesoraremos de forma objetiva y garantizándote la mayor seguridad para ti y los tuyos.

1. Acoplamientos y uniones mecánicas

En primer lugar, lo que se debería hacer es comprobar el estado de todas las uniones; especialmente, las más sensibles. Esto pasa por hacer un repaso visual y manual sobre los acoplamientos mecánicos, ya sea de pernos, tornillos o cualquier otro sistema.

Aunque hay uniones que pueden parecer más cruciales que otras, es fundamental que no se pase por alto ninguna. Ante la más mínima duda en el ajuste de alguna de las uniones, habría que ajustarla o corregir lo que fuese necesario.

2. Elementos eléctricos de seguridad

Fundamentalmente, los elementos de seguridad para los circuitos eléctricos son los fusibles. Éstos actúan cuando detectan una sobrecarga o un pico de potencia eléctrica requerida para la que la máquina no estaría preparada.

Las causas de estos pueden ser de índoles muy distintas: cortocircuitos, fenómenos meteorológicos, errores en los cálculos eléctricos, etc. Eso significa que se hacen prácticamente imprevisibles, por lo que la inclusión de los fusibles es fundamental en prácticamente todos los elementos eléctricos potentes.

Por tanto, tanto los fusibles como los demás conductores eléctricos deben estar completamente cerrados. Cualquier fisura o abertura debe corregirse antes de arrancar el grupo electrógeno. Y si el fallo fuese irreparable, se sustituirá el elemento por otro de características técnicas similares.

3. Calibrado de la corriente

Para calibrarla, se reajustará la velocidad, la tensión, los niveles nominales de voltaje y la frecuencia de la corriente eléctrica. Además, también se debe corregir su estabilidad; muy importante para que las irregularidades no pongan en riesgo el funcionamiento.

Estas verificaciones suelen ser algo más tediosas, pero igualmente importantes.

4. Acoplamientos y uniones eléctricas

Igual que se verificaban los acoplamientos mecánicos para evitar desprendimientos, vibraciones o cualquier otro fallo de ese tipo, se deberá comprobar el buen estado de todas las uniones eléctricas, tanto el buen ajuste como la ausencia de sulfatación.

En este caso, se hará para evitar perjuicios eléctricos, como circuitos, picos o caídas de tensión, etc.

5. Elementos auxiliares

Estos son elementos imprescindibles para el funcionamiento del grupo y para su mantenimiento, pero al no formar parte del mismo, en ocasiones se tiende a descuidarlos.

No olvides mantener en buen estado los dispositivos de medición, protección y maniobra. Si tienen algún imperfecto, se repararán o se sustituirán si es incorregible, pero nunca se deben utilizar con los grupos si no están en las condiciones óptimas.

6. Balance de la corrientes

El balance o balanceo de las distintas corrientes eléctricas del grupo electrógeno suele ser algo más complejo. Esto significa que se debe recurrir a un técnico o ingeniero para realizarlo correctamente.

Consiste en equilibrar la distribución de la potencia eléctrica hacia los distintos circuitos o dispositivos. Es algo que siempre se hace durante el diseño para que las fases del circuito suministrador no sean demasiado dispares, contando con que siempre habrá ciertas irregularidades.

Para comprobar que está correcto, se pueden medir las corrientes eléctricas con ayuda del manual para saber cuáles habría que medir.

7. Otros posibles defectos en circuitos

Por último, habría que comprobar que no se producen otros defectos además de la sulfatación o los cortocircuitos, como por ejemplo las fugas a tierra.

Las tomas de tierra deben colocarse por seguridad de forma controlada. Ante un indicio de posible fuga indeseada, deberá corregirse.