El motor de los grupos electrógenos: tipos y potencias

En esta ocasión, desde Morillo queremos hacer un buen repaso a los motores que integran los grupos electrógenos. Éstos son elementos fundamentales que todo grupo integra, pero con unas características muy variadas.

Por tanto, veremos los tipos que hay, los distintos rangos de potencias y el principio de funcionamiento, entre otras cosas.

Razón de uso de los motores

En primer lugar, conviene tener claro por qué los grupos electrógenos incorporan siempre estos motores. La razón es sencilla: transformar la energía derivada de la combustión en energía eléctrica.

Para ello, este motor hace girar un eje magnético rodeado a su vez por una bobina. Por la conocida Ley de Faraday, este eje magnético rotatorio genera una corriente eléctrica en la bobina. Esa electricidad ya podrá ser tratada por otros elementos, como transformadores, para terminar de prepararla y ser utilizada.

Elementos como los generadores eléctricos básicos no cuentan con estos motores integrados. Las características y posibilidades de los grupos electrógenos dependerán directamente del motor que lleven.

Funcionamiento de los motores

Independientemente del tipo de motor o la capacidad que tenga, estos motores son de combustión interna. Es decir, funcionan quemando un combustible; más concretamente, diésel.

Sin embargo, las características del combustible pueden ser también muy dispares. Ten en cuenta que la calidad del combustible y el buen mantenimiento afectarán directamente a la electricidad generada y a la vida útil de estos grupos.

Para provocar el giro del eje, los motores siguen el ciclo de cuatro tiempos:

  1. Admisión
  2. Compresión
  3. Explosión
  4. Escape

Como el objetivo fundamental de este post no es el funcionamiento de los motores, sino centrarnos en los tipos y potencias, vamos a describir el proceso muy brevemente.

El núcleo del motor está formado por un pistón y el cilindro sobre el que el pistón ascenderá y descenderá en las cuatro fases. Para la primera de ellas (admisión), una o varias válvulas se abren para que el aire se introduzca en el cilindro.

Con ello, el pistón desciende hasta que alcanza el mínimo y la manivela giratoria provoca que éste vuelva a ascender. De esta forma, se comprime el aire (compresión) y se inyecta pulverizado el combustible hasta que explota por la volatilidad del diésel (explosión).

En ese momento, el pistón es movido rápidamente hasta la parte inferior del cilindro y es cuando se produce el trabajo útil del pistón. En la siguiente ascensión, se vuelven a abrir unas válvulas en la parte superior para facilitar el escape de los gases producidos en la explosión.

Tipos de motores de grupos electrógenos

Aunque los motores siempre son de combustión interna, de cuatro tiempos y de inyección, hay diferentes formas en las que podemos categorizarlos.

La primera de ellas, por supuesto, es la potencia final entregada. Si has navegado por nuestra web, habrás visto que disponemos de varios rangos de potencia para los grupos electrógenos. Éstos dependen directamente del motor de combustión que integren y los hará más adecuados a ciertas situaciones.

Se utilizará uno o varios motores de mayor potencia para generar la electricidad necesaria para alimentar la maquinaria de una obra que para organizar un pequeño evento personal, por ejemplo.

Relacionada directamente con la potencia, también podemos distinguir por la cilindrada de los motores. Ésta es la capacidad total de los cilindros, es decir, el volumen de aire que pueden llenar. Como podrás imaginar, a mayor capacidad, mayor potencia podrán entregar.

Sin embargo, hay otras variables de la que dependerán: presión máxima soportada por el cilindro, tolerancias de los mecanismos, calidad del aceite y lubricantes, etc. Además, estos detalles son los que marcan la gran diferencia en el rendimiento final de un motor, aunque no se puedan ver a simple vista.

Por último, mencionar también que se pueden distinguir motores de combustión interna por la disposición de sus cilindros (en línea, en ‘V’, radial…). O, incluso, por otros elementos que lo acompañen para aumentar el rendimiento.