Climatización industrial, ¿por qué y en qué casos es importante?

CLIMATIZACIÓN INDUSTRIAL

Uno de los varios servicios de alquiler que ofrecemos en Morillo son los equipos de climatización industrial.

Por eso, a lo largo de nuestros años de experiencia, nos hemos dado cuenta de que muchas veces no se tiene del todo claro qué son o para qué son útiles. Así que, hemos decidido hacer este pequeño artículo explicando sus principales ventajas y para qué casos son adecuados. De esta manera, pretendemos que te sirva de ayuda a la hora de elegir la máquina adecuada para ti.

Aunque, en cualquier caso, tienes a nuestro equipo técnico de atención al cliente para resolverte las dudas que te puedan surgir. Contacta con nosotros y te asesoraremos de forma totalmente objetiva, para que elijas exactamente lo que necesitas, ni más ni menos.

Qué entendemos por climatización industrial

Lógicamente, lo primero será tener claro a qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de climatización industrial. Como sabrás, hay multitud de formas de distinguir los equipos de control de temperatura: método de funcionamiento, tamaño, especialidad, etc.

Por eso, queremos aclarar que a lo que nos referimos con climatización industrial es a necesidades a gran escala. Es decir, podrán ser máquinas para reducir o aumentar la temperatura, para climatizar salas de personas o máquinas… En definitiva, controlar la temperatura donde esto suponga un gran esfuerzo energético.

Por qué a veces es conveniente o, incluso, necesario

Podemos distinguir dos tipos de locales bien diferenciados en los que se hace necesario climatizar.

Por un lado, tenemos las salas en las que se agruparán importantes cantidades de personas; incluso miles, ya que estamos hablando de climatización industrial. Aquí se hace evidente que, de no disponer de los equipos de control de temperatura adecuados, los niveles de humedad y la temperatura pueden perjudicar el bienestar de los presentes.

Y, por otra parte, tenemos el caso de habitaciones para máquinas. Todas las máquinas tienen siempre una temperatura de funcionamiento óptima y unas condiciones ambientales mínimas. Si la temperatura fuese excesiva o, en algunos casos, insuficiente, no rendirán como deberían y se podrán poner en serio riesgo de fallo.

Además, hay ciertos aparatos que provocan un aumento de la temperatura que se debe controlar.

Casos prácticos concretos donde utilizar climatización industrial

Por último, vamos a hacer un breve repaso a las principales situaciones en las que conviene utilizarlos.

Como podrás imaginar, los posibles casos en los que se deba regular la temperatura con estos aparatos es prácticamente infinita. Esperamos que estos ejemplos sirvan para hacerte una idea más concreta.

Salas de servidores y ordenadores

Es muy común encontrarse con salas de informática en cualquier tipo de empresa. En ellas, se alojan ordenadores que funcionan simultáneamente en muchas ocasiones, lo que provoca un aumento perjudicial de la temperatura. De hecho, el primer síntoma es el malestar del personal que tenga que utilizar los ordenadores. Posteriormente, puede que los propios ordenadores fallen o se apaguen repentinamente si tienen los sistemas de seguridad apropiados.

Otro caso que, aunque no sea tan común como las salas de ordenadores, cada vez es más frecuente, es el de los servidores. Con la actual situación digital en la que cada vez se necesita más almacenamiento para los datos, muchas empresas deciden montar su propia sala de servidores. Al fin y al cabo, esto no son más que un tipo de ordenadores que también generan calor y necesitan refrigeración.

En Morillo actualmente trabajamos climatizando centros de procesamiento de datos, o CPD, de algunas empresas importantes.

Maquinaria pesada

Especialmente en obras o fábricas, la maquinaria pesada y el trabajo físico de los operarios provoca aumentos de temperatura y humedad.

Por tanto, igual que ocurre con las salas de ordenadores, se necesitarán controlar las condiciones del aire para que las máquinas y los empleados puedan trabajar bien.

Locales de pública concurrencia con aforo de cientos de personas

Finalmente, para poner un ejemplo algo distinto, podemos mencionar las salas que agrupan a enormes cantidades de personas. Tanto si el local es grande como si es pequeño, las necesidades energéticas para contrarrestar las altas temperaturas serán muy exigentes.

Si la sala es pequeña, el aumento de la temperatura será mayor, y si es grande, habrá más cantidad de aire a climatizar.

Por tanto, asegúrate de que el equipo de climatización es adecuado y podrá cumplir con su función. Incluso, aunque acudan más personas de las previstas.